



La empaquetadura de aramida impregnada con PTFE y lubricantes especiales representa el nivel máximo de resistencia mecánica y protección antidesgaste en el sellado de fluidos. Mientras que el PTFE aporta una excelente inercia química y una lubricación que minimiza la fricción en el eje, la fibra de para-aramida entrega una tenacidad estructural incomparable. Esta sinergia permite al empaque soportar presiones extremas y niveles de abrasión severos que destruirían instantáneamente a las empaquetaduras de teflón puro o grafito convencional